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Volvió a funcionar

Julián Andrade

Millones de ciudadanos acudieron a votar. Sus propios vecinos se encargaron de las casillas (alrededor de 740 mil) y no hay incidentes que lamentar, con excepción de algunos municipios de Guerrero y Oaxaca y que en todo caso requieren un análisis puntual.

Se votó “para definir el futuro de la nación”, como dijo el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova.

Los resultados fluyeron con oportunidad y se pudieron consultar, en tiempo real, las actas de la votación en casilla, en un ejercicio de transparencia hasta ahora inédito.

Se demostró que a pesar del desaliento e inclusive la irritación, es con votos como podemos sancionar y premiar a los gobernantes, moldear equilibrios y prevenir descalabros.

A estas alturas la historia demuestra que nadie gana ni pierde todo para siempre, que existen las condiciones de competencia para que las alternancias sean frecuentes y para que inclusive emerjan expresiones independientes, como en Nuevo León, con el triunfo de Jaime Rodríguez El Bronco.

Esto implica que el acceso al poder dejó de ser monopolio de los partidos y que ello puede cambiar muchas cosas y en particular en lo que se refiere a la participación ciudadana.

Las fuerzas partidistas presentaron un mosaico plural y los electores son los que decidieron cuál es la integración de las cámaras que desean.

Pero una de las lecciones más importantes es que la acción de la autoridad funciona y un ejemplo es que se pudo contener la amenaza de boicot que lanzaron los integrantes de la CNTE.

El viernes por la noche inició el despliegue de fuerzas federales, y en particular de la Policía Federal, en Oaxaca, Guerrero y Michoacán cuyo propósito era el de garantizar el derecho de los ciudadanos a votar y ser votados.

La estrategia funcionó en gran medida, aunque hubo incidentes graves en Tixtla (donde podría anularse la elección debido a la gran cantidad de paquetes destruidos y la propia ciudad de Oaxaca.

Si bien es lamentable la violencia y que se impidiera la votación en algunas casillas, los datos indican que se evitó que los profesores causaran un daño mayor al proceso electoral.

También hay que destacar que los ataques de la Coordinadora no llegaron a mayores.

Era indispensable que se mandara un mensaje de legalidad, para dejar en claro que una minoría violenta no puede definir el porvenir.

Las elecciones son un corte de caja en el cual cada partido hará su balance y se preparará para el 2018. Es un escalón apenas, pero que da pistas de lo que puede venir.


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*Esta columna se publica con el permiso del autor en este sitio. Su link en La Razón la encontrará en: http://www.razon.com.mx/spip.php?page=columnista&id_article=264184