Los #JuegosOlimpicos de invierno, están acercando a las #Coreas. #Paz.

RedacciónN3minutos/Notimex. Una delegación de alto nivel de Corea del Norte llegó a Corea del Sur para asistir a la inauguración de los Juegos de Invierno de Pyeongchang, en la delegación está la hermana menor del líder Kim Jong un, Kim Yo-jong, .

Después de asistir a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos en la noche de este viernes, la delegación tiene programada una reunión con el presidente surcoreano Moon Jae-in mañana sábado.

La misión llegó en un avión blanco que tenía inscritas en letras coreanas el nombre de la República Popular Democrática de Corea, el nombre oficial del país vecino, seguido de la bandera norcoreana.

La policía formó barricadas dentro del aeropuerto, desde donde la delegación debía partir hacia la estación de montaña de Pyeongchang.

Considerada una de los colaboradoras más cercanas a su hermano, Kim Yo-jong se ha convertido en el primer miembro de la familia inmediata del fundador de Corea del Norte, Kim Il Sung, que alguna vez ha puesto un pie en Corea del Sur.

Los medios surcoreanos han sugerido la posibilidad de que la delegación, encabezada por el líder ceremonial de Corea del Norte, Kim Yong-nam, pueda dar a Moon una carta personal o un mensaje de Kim Jong-un.

Los observadores dicen que al enviar a la hermana menor de Kim, Corea del Norte intenta subrayar el reciente acercamiento con el Sur, al tiempo que pone a prueba la unidad entre Corea del Sur, Estados Unidos y Japón sobre las sanciones impuestas al Pyongyang por sus programas nucleares y de misiles.

La aerolínea norcoreana Air Koryo está sujeta a sanciones impuestas por Estados Unidos y Corea del Sur, pero un funcionario del Ministerio de Unificación del Sur indicó que el avión utilizado por la delegación no estaría sujeto a las sanciones.

Después de llegar a Incheon, se espera que el avión regrese a Corea del Norte y regrese al aeropuerto el domingo para llevar a la delegación de regreso a su país, según el ministerio.

También en la delegación están Choe Hwi, el presidente del Comité Nacional de Orientación Deportiva, y Ri Son-gwon, el jefe del Comité para la Reunificación Pacífica de la Patria, una agencia estatal a cargo del manejo de los asuntos intercoreanos.

Choe está sujeto a una prohibición de viajar y congelación de activos según una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU adoptada el 2 de junio, pero un comité de la ONU sobre sanciones de Corea del Norte le otorgó una exención temporal para asistir a los juegos.

Aproximadamente dos docenas de atletas de Corea del Norte están compitiendo en disciplinas como el hockey sobre hielo femenino, el patinaje artístico y el patinaje de velocidad de pista corta durante los juegos, que se extenderán hasta el 25 de febrero.

En Corea del Sur se encuentra el vicepresidente estadunidense, Mike Pence, quien asistirá a la ceremonia de inauguración de los juegos, pero no se espera que se reúna con la delegación norcoreana.

Pence llegó a Corea del Sur el jueves y conversó y cenó con Moon, quienes reiteraron su compromiso y cooperación para calmar las tensiones en la península de Corea, desencadenadas por los programas misilísticos y nucleares de Corea del Norte.

El vicepresidente estadunidense se reunió con los desertores norcoreanos y se esperaba que rinda homenaje en un monumento conmemorativo a 46 marineros surcoreanos asesinados en 2010 en el hundimiento de un buque de guerra al que Seúl culpó de un ataque de torpedo norcoreano.

El movimiento de Pence, quien ha descrito a Corea del Norte como el “régimen más tiránico y opresivo”, está en línea con la campaña de Washington para “presionar al máximo” a Pyongyang.

Pence ha mantenido abierta la posibilidad de algún contacto con los norcoreanos en Corea del Sur, al tiempo que reitera la insistencia de Washington de que la desnuclearización es una condición necesaria para la paz en la península de Corea.

Sin embargo, la distensión de las Olimpiadas intercoreanas ha generado preocupación en Washington y Tokio en el sentido de que Seúl podría socavar la campaña de presión global liderada por Estados Unidos para lograr que Pyongyang abandone sus programas nucleares y de misiles.