#ElObservador Tengamos #FeyEsperanza, carta del Apostol San Miguel al Mesías Andrés

Noticias en 3 minutos se honra en presentar a su nuevo columnista “El Observador” que dará luz sobre los temas que preocupan a la Nación.

Tengamos fe y esperanza,

carta del Apostol San Miguel al Mesías Andrés

 

El Observador

 

 

“La fe se refiere a cosas que no se ven, y la esperanza, a cosas que no están al alcance de la mano”…Santo Tomás de Aquino.

 

 

En el corto plazo, no se ven indicios de que algunos de nuestros políticos escalen a una perspectiva de “hombres de Estado”.

Lo digo por las recientes declaraciones del Secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chon, quien ha sido señalado como precandidato a la presidencia de la República por su Partido, al referirse al caso de Javier Duarte:

 “Hay que tener fe en la institución, fe en el trabajo que van a realizar y esperar a que el proceso siga, y derivado de ello entonces el juez, la jueza que le toque este tema, y otros, pueda resolver conforme a la ley”

Y, sin faltar en la presente observación, tenemos al líder, pastor, guía, mesías y dueño de MORENA, Andrés Manuel con su cantaleta de:

…no mentir, no robar y no traicionar…

Además de sus constantes invocaciones divinas como “purificar la política” o ser la “Esperanza de México”.

Estamos, nadie lo puede negar, en una situación compleja en el terreno político, social, económico y de inseguridad; y los principales actores políticos se amparan en la fe y en la esperanza para ejercer el poder público en lugar de ceñirse a la confianza ciudadana como un factor para la gobernabilidad.

El Secretario Chon sustituye la confianza por la fe. Eso resulta de gravedad extrema ya que el encargado de la política interior admite que la sociedad ya no le tiene confianza.

La confianza es necesaria para la gobernabilidad. La fe es una súplica emocional a la que le sigue la esperanza.

Esto es un gran tema: la sustitución de la fe por la confianza.

Según Claus Offe, la confianza social puede ser estudiada desde 4 dimensiones diferentes: la confianza entre los ciudadanos; la confianza de los ciudadanos en las élites políticas o sectoriales -iglesia, medios, policía, sistema judicial, élites médicas; la confianza horizontal entre élites políticas y entre élites políticas y otras élites sectoriales; y la confianza de arriba hacia abajo en la cual las élites forman opiniones sobre algunos sectores de la ciudadanía o sobre la sociedad en general.

Con toda seguridad, ambos posibles precandidatos consultaron el Informe País sobre la Calidad de la Ciudadanía en México que recientemente publicó el Instituto Nacional Electoral y observaron que la gráfica 5.6 “Nivel de confianza en instituciones y organizaciones políticas y sociales a nivel nacional” ubica a los políticos y los diputados al fondo de los niveles de confianza ciudadano con un muy lamentable 18%, muy lejano del 62% de confianza del ejército y 57% de los maestros.

Norberto Bobbio, señaló que para que las democracias garanticen la gobernabilidad, es necesario: la participación política del número mayor posible de ciudadanos interesados; la regla de la mayoría para las decisiones políticas; los derechos de comunicación habituales y con ello la selección entre programas diversos y grupos rectores diversos y la protección de la esfera privada. Bajo ninguna circunstancia, Bobbio prevé la “invocación divina” como marco de la relación del gobierno con los ciudadanos.

Los mexicanos aspiramos a que todos los días disfrutemos de una democracia y queremos vernos lejos de un gobierno teocrático, basado en la fe de que las cosas saldrán bien y en la esperanza como una estrategia política.

Para cerrar esta semana de invocaciones, la que Peña Nieto realizó en el marco de la celebración de su cumpleaños en el estadio Nemesio Díez, y pidió como deseo de cumpleaños que:

“…la energía, la vitalidad y sobre todo, que la diosa fortuna nos acompañe para que todo esto que nos hemos propuesto se materialice y sea un logro para todos…”.

Así es, encomendémonos en la fe, en la esperanza y en la diosa fortuna para que ya no haya más socavones, que se le haga justicia a Duarte, a que la mafia del poder sea purificada y de ahí en adelante ya no se mienta, ya no se robe y no se traicione.

 

Amén.