El Radar: Se Busca Candidato. @AntenaSanLuis

El Radar: Se Busca Candidato

 

¿Las elecciones van a legitimar la dictadura o van a legitimar la corrupción? Espero que no ocurra”.

Mario Vargas Llosa.

En 1990 el premio Nobel de Literatura Peruano-Español Mario Vargas Llosa, estuvo en México y junto a notables como Octavio Paz y un grupo de intelectuales multinacionales abrió fuego en televisión abierta y cobertura nacional hablando a sus anchas del P.R.I. y su permanencia en el poder, empacando al país en el cajón de las dictaduras latinoamericanas.

“Espero no parecer demasiado inelegante por decir lo que voy a decir”, dijo Vargas Llosa. “Yo no creo que se pueda exonerar a México de esa tradición de dictaduras latinoamericanas. Creo que el caso de México, cuya democratización actual soy el primero en aplaudir, como todos los que creemos en la democracia, encaja en esa tradición con un matiz que es más bien el de un agravante”.

“México es la dictadura perfecta. La dictadura perfecta no es el comunismo. No es la URSS. No es Fidel Castro. La dictadura perfecta es México, es la dictadura camuflada. Tiene las características de la dictadura: la permanencia, no de un hombre, pero sí de un partido. Y de un partido que es inarnovible”.

Diez años después de este bautizo de fuego, parte del mito creado cayó, Fox triunfó y la convicción general de que había un verdadero cambio de régimen se respiraba con alivio en todas partes. No fue así.

De una dictadura de partido único, pasamos a reinventarnos en el cacicazgo de la denominada “Partidocracia”, el P.R.D. avanzó para apoderarse por 4 periodos consecutivos de la capital del país, el P.A.N. se coló con los dedos en la puerta de Los Pinos en 2006 y finalmente le dieron el paso al regreso del hijo pródigo priísta, ahora protagonizado por un galán de novela de Prime Time. Después de la segunda derrota consecutiva de AMLO en la contienda presidencial la ambición de los carnívoros perredistas terminó por partir el partido en dos y el que en algún momento fue la primera fuerza política del país terminó por crear un engendro LopezObradorista llamado MORENA y el P.R.D. vivió una de sus peores épocas, negociando hasta un bocado simple para subsistir.

El nuevo PejePartido tuvo un estreno inusitado en los comicios de 2015 y le arrebató más del 50% del control del P.R.D. en su bastión, la naciente Ciudad de México. Las alas más liberales y entendidas del P.A.N. y P.R.D. vieron que necesitaban alianzas para recuperar espacios y lo lograron en las elecciones del 2016 con triunfos históricos en Veracruz, Quintana Roo y Chihuahua, consciente o inconscientemente también le hacían “la chamba” al P.R.I. de frenar en lugares claves el avance de MORENA.

Mientras tanto en dos estados emblemáticos del país y con las poblaciones urbanas e informadas más representativas de México, en 2015 sucedieron dos inusitados triunfos, en Nuevo León, el de Jaime Rodriguez “El Bronco”, Priísta remiso y de carisma ranchero quien apoyado por la “nomenklatura” de su terruño logró sacudirse de la “partidocracia” tradicional y recuperó el principal espacio político del norte del país convirtiéndose en el primer Gobernador Independiente de la historia. Sus resultados siguen siendo observados con lupa, pero su falta de ascendencia en el Congreso local le ha dificultado un periplo de mayor éxito.

En el Occidente, entre Zapopan y Guadalajara, un joven nieto de japonés, ex líder universitario jesuita, Pedro Kumamoto logró convertirse también en el primer diputado local independiente de México, acompañando al hijo del “Maquío”, Manuel Clouthier por Sinaloa en la honrosa primera incursión de ciudadanos sin partido en los poderes legislativos. El proyecto de Kumamoto representa formalmente un cambio de paradigma y renovación sistémica de lo público en México y la esperanza de una nueva generación que pueda reconstruir con nuevas ideas y bases la participación ciudadana en las decisiones que afectan a todos.

En Jalisco al mismo tiempo, Enrique Alfaro logra darle un carisma diferente al partido de Dante Delgado, convirtiendo al anquilosado Convergencia en un Movimiento Ciudadano con representatividad cívica real, arrasando en la elección por el ayuntamiento de Guadalajara y cabalgando en caballo de hacienda por la gubernatura próxima.

Los partidos Verde y Nueva Alianza han navegado en la mediocridad de sus corruptas coyunturas apenas respirando con un marketing político diferente pero increíblemente inconsistentes.

El día de ayer se formalizó el denominado Frente Ciudadano por México, en el que las alas consecuentes con las posturas de sus dirigencias de P.R.D., P.A.N. y M.C. registraron su alianza con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2024. ¿Qué significa esta unión? ¿Qué oportunidad verdadera tienen de librar sus problemas internos y desbandadas para intentar al menos realmente competir?

Aún, no lo sabemos porque el escenario es variante, pero lo lógico parece ser que el P.R.D. coloque candidato para la CDMX y el P.A.N. lo haga para la Presidencia, M.C. se fortalezca buscando Jalisco y puedan aspirar a lograr al menos las dos gubernaturas en juego. El problema es la definición de candidatos, “la dictadura perfecta” subsiste multicolor y en diversas siglas, al “enfrentarse” al poder formal del P.R.I. y al informal de MORENA, el FCM, aún no tiene claro ni las rutas, ni los perfiles, solo el propósito, uno que puede ser visto como genuino, pero en el fondo, le quita presión al PRI, que buscando un 30% de la votación con un candidato presentable puede lograr impedir que AMLO logre que su tercera sea la vencida.

Al tiempo…